E-learning, modelos de aprendizaje y sistemas de gestión de contenidos

Los tres modelos educativos de referencia son:

1.Transmitir conocimientos (Enseñanza I)


En este modelo, el origen de los conocimientos de los estudiantes se basa en los conocimientos del profesor. Los profesores saben lo que los estudiantes necesitan aprender y es responsabilidad de los profesores transmitir estos conocimientos a los estudiantes de la forma más sencilla posible. Los conocimientos transferidos son conocimientos extraídos del profesor, preparados de una forma especial (lo que se conoce como “preparación didáctica”), de modo que los estudiantes puedan captar el contenido rápidamente además de memorizarlo a largo plazo. Existen algunos vínculos y relaciones entre este modelo y el conductismo, una teoría del aprendizaje hoy en día obsoleta.

2. Adquirir, compilar y acumular conocimientos (Enseñanza II)


Este modelo de enseñanza parte de que el aprendizaje es un proceso activo, que el estudiante debe planificar, revisar y reflexionar. El estudiante es una entidad activa, y su actividad es lo que apoya el proceso de aprendizaje o incluso una condición necesaria para éste.
En el modelo de Enseñanza I, el profesor no se interesa por controlar, ni siquiera por observar, las actividades de aprendizaje propiamente dichas llevadas a cabo por el estudiante. Solo cuentan los resultados. En cambio, en el modelo de Enseñanza II, el profesor supervisa todo el proceso de aprendizaje, con sus pasos intermedios, sus dificultades y sus resultados provisionales. En el modelo de Enseñanza I, los estudiantes básicamente obtienen como respuesta “mal” o “bien”, mientras que en el modelo de Enseñanza II, los profesores intentan ayudar a corregir los supuestos erróneos o las actitudes de aprendizaje incorrectas, además de asistir al estudiante en el proceso de reflexión para ayudarlo a construir un modelo mental coherente sobre el tema. El modelo de Enseñanza II es afín al cognitivismo.

3. Desarrollar, inventar y crear conocimientos (Enseñanza III)


En el modelo de Enseñanza II, los profesores presentan todos los problemas y ejercicios que hay que realizar. Pero si queremos enseñar a los estudiantes a dejarse ayudar por los profesores, a inventar cosas nuevas, y a producir y generar nuevos conocimientos, tenemos que crear un entorno de aprendizaje nuevo. Y tiene que ser un entorno desafiante, suficientemente complejo, incierto, inestable y único para que las viejas soluciones y el conocimiento tradicional ya no sirvan.
En el modelo de Enseñanza III, tanto los profesores como los estudiantes deben sumergirse en una situación cuyo resultado no está predeterminado. Ambas partes deben controlar las situaciones que se planteen, y puede que la diferencia entre profesores y estudiantes sea tan solo que el profesor tiene más experiencia y más metaconocimiento sobre cómo abordar situaciones complejas (por ejemplo, cómo diseñar experimentos locales).
El modelo de Enseñanza III presenta fuertes vínculos con el constructivismo.